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Entrevistas Advaita - Francis Lucille (2004)

Honestidad significa vivir de acuerdo con la verdad

Ilse Beumer en conversación con Francis Lucille

Francis Lucille

¿Qué le pides a un hombre que ha escrito un libro en el que las respuestas a todas las preguntas son resueltas? En el libro "Eternidad AHORA!" Francis Lucille cubre todas las áreas, pero dado que el tema de este 'Amigo' es Verdad y Honestidad él está dispuesto a decir algo sobre este tema en esta entrevista: "¡Vamos a actuar como si el libro no existiera". Así que los primeros veinte minutos, charlamos acerca de lo que podría ser la verdad, la relación con la honestidad y la realidad, durante los cuales Francis dice entre otras cosas: "Hay que mirar cada situación de forma nueva, en su verdad y realidad. Debemos permitir ser conducidos por la realidad y no por conceptos o ideas que tenemos sobre la realidad". La teoría del advaita es finalmente también sólo un concepto. Hablando más de ello llegamos a todo tipo de explicaciones analíticas y teóricas de este tema hasta que un camarero nos trae té. Durante esta pausa Francis comenta de forma seria pero amable: "El tema es demasiado complicado. En una entrevista las preguntas vienen de un tema destinado a un artículo. Eso es muy diferente de las preguntas reales que surgen del interés de la persona. La motivación es muy diferente". Bueno, aquí estamos entonces. Llegamos a la conclusión final de que Francis tiene dificultades para ser entrevistado y que sólo puedo hacer una pregunta si realmente tengo una pregunta. Parece que simplemente beber té es una buena alternativa para este momento. Decidimos volver a empezar frescos y nuevos. Pero eso sigue sin funcionar para un entrevistador ordinario sentado frente a Francis Lucille. Así que sentarse cómodamente juntos no hay absolutamente ninguna pregunta más. Y, cada vez que tengo una pregunta se refiere a algo que ha sido dicho antes, no tan fresco y nuevo. Sin embargo, justo cuando estaba a punto de perder la esperanza, surge una conversación sobre cómo se puede vivir de una manera práctica todas las ideas que uno ha entendido en el pasado.

Francis: Honestidad significa que vives de acuerdo con la verdad.

Amigo: Eso suena muy lógico, pero ¿cómo se vive eso en la vida diaria?

FL: Lo aplicas en tu vida, en las decisiones que tomas; en la forma en que vives tu vida. Pueden surgir situaciones donde todavía parece haber una especie de conflicto entre el viejo punto de vista (egoísta) que tomas en una situación y lo que sería justo y armonioso. Debemos actuar de acuerdo con la verdad, siendo honestos con nuestra comprensión de la verdad. Si tenemos una comprensión de la verdad pero sin embargo actuamos de manera diferente, no somos honestos.

Amigo: Sucede a veces que por un lado quieres hacer algo, pero por otro lado tu mente te dice exactamente lo contrario. Esto se siente como un conflicto.

FL: Sí, pero a veces no es ni siquiera un conflicto. A veces hacemos las cosas por costumbre, por miedo o deseo, mientras que nuestras razones elevadas nos dicen que no las hagamos. Por lo tanto, es muy importante seguir nuestras razones elevadas.

El camino de la armonía

Amigo: Entonces tienes que conocer la diferencia entre las dos.

FL: Si podemos, tenemos libertad. Después de nuestra comprensión de la verdad o no, estos momentos de libertad y de elección son muy importantes. Cuanto más elegimos el camino de la armonía, de la verdad y la justicia, en vez del camino de la ignorancia, más crece nuestra convicción de que la consciencia es impersonal o divina. En cierto modo esto refuerza nuestra convicción de la verdad y allana el camino a la posibilidad de elegir el camino de la armonía en situaciones nuevas en lugar del camino de la ignorancia.

Así que tendrás que confiar más. Cuando aplicas la verdad en tu vida diaria, te sientes bien por dentro, y te hace sentir feliz. De forma extraña te hace feliz. Todavía puede ser terrible en el exterior durante un tiempo, pero —y esa es la belleza de esto— tarde o temprano el universo te dará una hermosa respuesta. Porque cuando eres uno con el Tao, cuando fluyes con la corriente de la justicia en tus acciones, entonces hay una positiva, hermosa y milagrosa respuesta de la vida, del universo. Por lo tanto, si aplicas esto cada vez más experimentarás una mejoría en tus relaciones no sólo con otras personas sino también con los acontecimientos de tu vida. Serendipia: acontecimientos aparecerán que van a simplificar tu vida. Así es como sabemos que la consciencia es universal y no personal. Recibimos la respuesta del mundo exterior en forma de regalos, milagros y sucesos fortuitos y desde el interior en forma de felicidad y alegría. No hay diferencia entre el interior y el exterior. Si estás establecido interiormente en la armonía, entonces esto no sólo creará felicidad interior, sino también felicidad en el mundo. Las circunstancias no parecen cambiar; pero lo hacen. Cuando estás en el lado de la justicia, entonces el universo está de tu lado.

Sabiendo que es la verdad

Amigo: ¿Y el universo estará en tu contra de otra manera?

FL: Sí, pero no porque el universo sea malo. Tienes que comprender la verdad y cada acontecimiento en tu vida. El propósito es llevarte a la verdad. Una vez que estás en consonancia con la verdad, la vida no es más que una celebración. La vida tiene así un doble propósito: conocer la verdad, saber que la conoces y celebrar la verdad. Ese es el significado de la vida. Por lo tanto, una vez que estás en consonancia con la verdad, lo que queda es celebración. Antes de que estés en consonancia con la verdad, lo que tienes que hacer es volverte a alinear con la verdad.

Para mantener a un burro en el camino, la justicia utiliza el palo y la zanahoria. Si el burro se sale de la ruta, recibe un palo.

Amigo: ¿Y la zanahoria?

FL: La zanahoria es el deseo de la verdad. Es esa energía del deseo la que mantiene al burro en movimiento. Esta energía del deseo llevará al burro a su hogar. El propósito de los contratiempos (adversidad) es mantener al burro en el camino. Por lo tanto, si permaneces en el camino fluyes en la corriente de la armonía. Si te desvías, entonces... (risas)

La gente suele pensar que ya no habrá más deseos una vez que se han establecido en la verdad. Eso no es cierto. Los deseos que siguen apareciendo son inocentes. No hay apego en estos deseos. En otras palabras: si un deseo se cumple, es celebración. Al igual que en un bonito día junto con tu familia. Uno podría decir: "¡hey, vamos al mar!" No hay nada malo en ello, es un deseo creativo, es sólo celebración. Sin embargo: a veces un deseo no se cumple. Entonces la ignorancia se hace cargo del deseo. Nos apegamos a él pensando que la felicidad depende de la satisfacción del deseo. Entonces, tenemos una caída. Es decir, el universo puede o no cumplir nuestro deseo, de modo que el deseo se mantiene, pero en ambas situaciones nos dará la lección de que ahí no hay, en realidad, felicidad. Estamos decepcionados de cualquier manera. En cambio, si surge el deseo y simplemente decimos: "Bueno, estaría bien, si es posible lo haremos", sin ningún apego, entonces lo disfrutamos. Si no es posible, entonces simplemente no lo hacemos. Pero algo pasará en el universo que hará realidad este deseo. En ese momento, el deseo se cumple aún más, posiblemente de diferente pero mejor manera de lo que habíamos anticipado.

Te voy a contar una historia sobre esto. Tuve un buen amigo en Francia. Los dos éramos amantes de la verdad. A menudo me venía a visitar por la noche después del trabajo. Solíamos hablar sobre la verdad y meditar. En un momento dado me mudé a Estados Unidos, pero regresaba a Francia durante unos días cada año. Una vez, cuando estaba de vuelta en Francia, llamé a mi amigo para visitarlo. Su esposa me dijo que estaba de vacaciones y que por lo tanto no era posible. Después de eso, viajé al sur de Francia. Una tarde estaba dando un paseo. La idea era ir andando a la catedral, el punto más alto y el lugar más sagrado de la ciudad. Cuando entré vi la iglesia casi vacía en un día laborable. Caminé en dirección al altar y en el punto donde se cruzan las dos líneas en la iglesia, la puerta de la catedral se abre y alguien más viene caminando hacia el altar. En la penumbra esta persona me parece familiar, pero no la reconozco inmediatamente. Yo sospechaba que se trataba de alguien a quien había conocido en mi juventud, porque me crié en ese lugar. Por lo tanto, me dirigí hacia esa persona y cuando nos acercamos nos reconocimos: ¡era mi amigo! Su historia fue que el tren tuvo problemas técnicos y que tenía que esperar un par de horas en la ciudad. Quería dar un paseo y también eligió la catedral. Y así es como nos encontramos en ese mismo momento. Unos días antes, tuve el deseo insatisfecho de verlo. Era un deseo impersonal que fluía por el amor y la amistad; los dos amábamos la verdad. El cumplimiento del deseo fue aplazado sólo por Dios para hacer el cumplimiento más majestuoso en la catedral, en circunstancias hermosas.

No me lo esperaba. Este es un ejemplo de cómo recibimos la prueba del universo, de la consciencia universal. La recibimos desde varias direcciones. No sólo en la forma de alegría, sino también en acontecimientos, del mundo, de la armonía universal.

En un principio puede parecer como si pasaran cosas terribles, pero al final todo saldrá bien. Esa es también su belleza. La casa de otro amigo se quemó. No estaba demasiado bien asegurado, pero era un amante de la verdad y lo aceptó con un corazón abierto y no se quejó. Era un artista que era patrocinado por una señora muy generosa. Ella le propuso pagar la diferencia entre lo que el seguro le cubría y los costes reales. Salió de la nada, porque se trataba de una gran cantidad de dinero. Por lo tanto, cuando confías en la vida, recibirás esta hermosa confirmación. Esto requiere de ti que cuando llegas a la encrucijada donde los caminos se separan, eliges el camino de la verdad. Sé fiel al camino de la verdad, fiel a tu comprensión. Eso es honestidad.

No estamos obligados a ser perfectos. Sólo estamos obligados a tener buena voluntad, a hacer lo mejor que sepamos. Eso es todo lo que podemos hacer. A veces, al día siguiente, puede resultar que las decisiones que hemos tomado, a pesar de que eran de buena voluntad, estaban equivocadas. Entonces debemos tomar acciones correctivas, para cambiarlas y hacer todo lo que se requiera. En todo eso tiene que haber buena voluntad. Estamos tratando de ser fieles a la verdad. Seamos honestos. Es muy importante no separar nuestro conocimiento de la verdad y la forma en que actuamos, pensamos y creemos.

Amar la verdad

Amigo: ¿Cómo sabemos lo que es amoroso, inteligente y correcto?

FL: No sé cómo lo sé, pero sí sé cuando lo sé. Cuando es amoroso, bello y justo, lo sentimos. Por ejemplo, al igual que en la relación con los amigos, si has dicho algo molesto a un amigo, tal vez involuntariamente, entonces tu amigo no necesita siquiera decir algo al respecto, pero sentimos que algo no está bien. Algo nos lo dice.

Amigo: ¿Qué pasa entonces con la relación entre la verdad, la honestidad y lo que pensamos?

FL: El pensamiento es sólo una herramienta. Depende de donde parte el pensamiento. Si sale de la ignorancia (de mí como persona), entonces está equivocado. Además, no hay nada malo en el pensamiento, pero algo está equivocado con la fuente del pensamiento, porque si el pensamiento viene de la falsedad, entonces da lugar a grandes problemas. Si el pensamiento brota de la verdad, de la experiencia de lo que somos, del ser o de la propia situación, entonces es muy diferente. Entonces es sólo una herramienta y puede ser hermoso.

Por lo tanto, es también un malentendido suprimir el pensamiento. Eso es demasiado totalitario. Tenemos que ir hacia la verdad y la inteligencia, y pensar es parte del proceso que transforma la mente. Tenemos que estar convencidos, y con el fin de llegar a esta convicción para eliminar los viejos sistemas de creencias tenemos que usar el pensamiento. Para relajar la mente tenemos que utilizar las mismas herramientas que la deformaron. Imagina que de niño te dijeron que los bebés nacen de las plantas de repollo. En un momento dado es necesario volver a examinar esta creencia y erradicarla. ¡A más tardar antes de que nazca tu primer hijo! Este concepto tiene que ser comprendido y erradicado por medio del razonamiento. Naturalmente, ya no me acuerdo de la creencia en cosas tan simples (al igual que con la creencia en Santa Claus), pero sin embargo hemos tenido que corregir estas creencias equivocadas.

Amigo: Me acuerdo de que incluso pequeñas mentiras me hacían enfadar mucho.

FL: No nos gusta que nos mientan y estar resentidos por ello. Así que ya ve: ¡amemos la verdad!

[Entrevista: Ilse Beumer]