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Artículos Advaita - Dennis Waite (2012)

Realización y Deseo

(manonAsha - No la muerte literal de la mente )

por Dennis Waite
Dennis Waite

De la mayoría de los buscadores que han investigado la enseñanza de Ramana sólo una pequeña proporción son conscientes del concepto de manonasha. Este a menudo se presenta como la idea de que la iluminación es sinónimo de la "muerte de la mente". Y ciertamente este es su significado literal. En consecuencia, algunos autores afirman que, después de la iluminación, el jnani literalmente ya no tiene una mente. Esto va acompañado de ideas similares, como que, para el jnani, el mundo literalmente ya no existe.

Esta forma de pensar es desafortunada. El mismo Shankara hizo hincapié en que no hay que descartar tampoco nuestra experiencia o razón, cuando se trata de la interpretación de las Escrituras. Y yo mismo, cada vez que me he encontrado con escritos sobre Advaita que contradecían significativamente mi percepción de lo que parecía ser "razonable", siempre han demostrado estar equivocados o incompletos, si no simplemente erróneos.

Y así es en este caso. La razón nos dice que el jnani no sería capaz de funcionar ―moverse, comer, hablar y así sucesivamente― sin una mente. Tampoco habría una motivación de hacerlo. Y puesto que no hay otros, ni hay mundo, ¿por qué y cómo enseñaría? Este es el argumento reductio ad absurdum, pero, si permitimos esto (y por supuesto, los partidarios de la visión equivocada no), entonces ¿cómo podemos entender el concepto? ¿Qué había querido decir exactamente Ramana cuando utilizaba el término?

Ramana es perfectamente consciente de que, desde el punto de vista de la realidad absoluta, sólo hay Brahman. Así que no puede haber una mente (o cuerpo). Por lo tanto, la mente no puede ser destruida, ya que para empezar en realidad nunca existió. A pesar de esta conciencia, Ramana todavía utiliza la palabra manonasha, por lo que necesariamente debe estar hablando desde el punto de vista de la realidad empírica ― nuestra experiencia cotidiana de la apariencia del mundo. Pero incluso en este caso, no puede ser tomada literalmente.

A nivel de paramartha (la realidad absoluta), es el Atman el que es sin acción, no el cuerpo-mente. Si estamos tratando de hablar a nivel de paramarthika, entonces lo único que podemos decir es que solamente hay Brahman. (¡Incluso eso es decir demasiado!) Y a nivel de vyavaharika, incluso los iluminados tienen mentes, caminan y hablan. Cualquiera que afirme lo contrario está tergiversando los fundamentos del Advaita. Cada uno es realmente la Consciencia funcionando a través del medio reflejante de la mente. La simple diferencia entre un jnani y un ajnani es que el jnani sabe que esto es así. Exteriormente, siguen siendo el mismo, desde el punto de vista de cualquiera.

Una ratificación de este punto de vista se puede encontrar mirando en el Bhagavad Gita:

La persona equilibrada que sabe la verdad piensa: "Yo no hago nada en absoluto; es sólo los sentidos relacionados con sus objetos sensoriales", ver, oír, tocar, oler, comer, ir a dormir, respirar, hablar, excretar o agarrar; incluso sólo abrir o cerrar los ojos (capítulo 5, versículos 8-9).

Cualquiera que haya leído mi libro "Book of One" puede recordar que esta es una de mis citas favoritas, ¡que me viene a la mente especialmente cuando voy en bicicleta cuesta arriba! Sigo diciendo: "El Ser es lo que está detrás de todo, pero en sí no hace nada. El Kena Upanishad habla de ello largamente:

¿Quién induce a la mente a desear sus objetos? ¿Quién impele a la vida a iniciar su viaje? ¿Quién nos mueve a nosotros a expresar estas palabras? ¿Qué poder dirige el ojo y el oído? Es el oído del oído, el ojo del ojo y el habla del habla; la mente de la mente y la vida de la vida... Allí el ojo no le alcanza, ni la palabra, ni el pensamiento. No Le conocemos y no sabemos cómo explicarlo; está por encima de lo conocido y de lo desconocido. (1)

El sí mismo (self) es la realidad detrás de todas las apariencias, en sí incognoscible. No hace nada, pero toda actividad aparente tiene lugar a través de su poder y sobre su trasfondo. Somos la Consciencia (Consciousness), que, en virtud de este instrumento cuerpo-mente, es capaz de ver, oír, hablar, etc. El cuerpo-mente ve, oye, habla y actúa, pero "nosotros" no lo hacemos. Todo tiene lugar dentro de esta conciencia (awareness); pero la conciencia en sí, que es lo que realmente somos, está más allá de todos los movimientos, más allá del espacio y el tiempo." (6)

A pesar de todo este "hacer" que parece estar teniendo lugar, el jnani sabe que él es el Sí-mismo (Self), que no está haciendo nada. Él sabe que el cuerpo realiza el "hacer", aunque sólo sea para respirar y hacer circular la sangre. Pero él tiene el conocimiento de que "yo no soy el cuerpo o la mente"; "Yo soy eso en virtud de lo cual son capaces de funcionar". La identificación ―ahamkara― ha sido "destruida" como resultado del Auto-conocimiento (conocimiento del Sí-mismo).

"Lo que somos realmente" es el Sí-mismo, la Consciencia o Brahman. No hay tal cosa como un cuerpo o mente en realidad y el "yo" no hace nada. Sólo hay formas cambiantes, cuyo sustrato es siempre solamente Brahman. Y la diferencia clave entre el hombre realizado y la "persona normal" es que el primero sabe que esto es así. Él sabe que "(en realidad) no hago nada en absoluto" y, para volver al tema de este artículo, "(en realidad) mi mente no tiene ninguna existencia absoluta: sin la consciencia, es como si estuviera muerta". Es correcto omitir esas frases repetidas entre paréntesis ... pero sólo si entiendes lo que se está diciendo.

En el Gita (II.54), la primera pregunta que Arjuna hace a Krishna es que le describa cómo se comporta una persona iluminada. (A tal persona la llama un sthitaprajna ―un hombre de "sabiduría constante" o de conocimiento firme; alguien cuya mente permanece establecida en el Sí-mismo ― samadhisthasya. Shankara aclara que sthita significa "bien-establecido" y prajna es el conocimiento relativo a la capacidad de discernir entre Atma y anatma) Krishna pasa el resto del capítulo (II.55 - 72) respondiendo a la pregunta. Su primera declaración (II.55) apunta directamente al elemento clave de este problema. Él dice que la persona iluminada es aquella que ignora, o no es de ninguna manera distraída por los deseos que surgen en la mente (manogata). Es decir tal persona todavía tiene deseos y, más específicamente en relación con este artículo, él o ella también tiene una mente de donde surgen esos deseos. El deseo de Krishna, por ejemplo, era aliviar a Arjuna de su angustia en el campo de batalla.

Así que la persona realizada aún tiene deseos, pero, a medida que surgen en su mente, él ya no está apegado a ellos y es capaz de dejarlos ir sin que le distraigan. Mientras que la persona común depende de la satisfacción de los deseos para su felicidad, el hombre realizado sabe que ya es completo e ilimitado, ya no depende de la adquisición de cosas mundanas y similares, de las que sólo podría tener una satisfacción temporal. La persona común puede decirse que está "obligada" por sus deseos y, si son frustrados, dan lugar a la ira, el engaño y la destrucción final (II.62 - 63). Por otra parte, las "acciones" de una persona realizada, sabiendo que ella no actúa , no son obligatorias o vinculantes.

Es el apego a las cosas externas, pensando que uno es un hacedor y un disfrutador, lo que conduce al deseo y sus consecuencias nefastas. Esto, a su vez, se debe a la ignorancia de nuestra verdadera naturaleza. Sabiendo que uno es todo, ¿cómo podría haber deseo de alcanzar algo? En consecuencia, lo que tenemos que hacer es negar todas estas ideas equivocadas. Lo que destruye la ignorancia es el conocimiento del Sí mismo; tenemos que investigar el Sí-mismo, por medio del despliegue de las Escrituras a través de las aptitudes de un maestro cualificado. Al concluir con éxito esta etapa cuando la realización despunta, la mente (en el sentido del dominio de las ideas equivocadas) es destruida eficazmente. Más específicamente, es el "yo noción" ― "yo soy este cuerpo", "yo soy un maestro", etc, lo que se va. El Ahamkara se resuelve en la verdad de sí mismo ― sat-chit-Ananda, ilimitada existencia-consciencia. El apego cesa; el deseo ya no desequilibra la mente. Esto, sugiero, es lo que se entiende por el término manonasha.

II.65 Afirma que "con tranquilidad" (es decir, en los albores de la iluminación), todas las aflicciones son destruidas. La palabra usada aquí es hanih, nominativo singular del sustantivo femenino hani, que significa "destrucción" o "daño" (2). Destruye la ignorancia y los apegos, date cuenta de que yo no soy un hacedor o disfrutador, y las aflicciones, también son destruidas.

Suami Dayananda dice, comentando este versículo: "... la mente de una persona con conocimiento de sí mismo permanece. Y debido a que el conocimiento se mantiene, la mente ya no causa ningún problema. El conocimiento permanece porque no hay nada que se oponga o lo inhiba. La mente de esa persona se convierte en un instrumento útil. Debido a que la mente está tranquila, ya no causa problemas." (3) La mente, aunque todavía muy presente, es ahora un instrumento en vez de una fuerza que te controla. El dominio de los apegos y aversiones (raga-dvesha-s) ha sido destruido para siempre. Como II.71 dice: "Ese hombre que, renunciando a todos los apegos, se mueve sin deseos, sin poseer nada, y sin egoísmo ― va hacia la paz." (4)

Shankara habla detalladamente sobre esto: "Ese hombre de renunciación que, abandonando completamente todos los deseos, va por la vida contento con las necesidades básicas de la vida, que no considera suyas ni siquiera esa cosas que son necesarias para la mera existencia corporal, que no se vanagloria de su conocimiento ― ese hombre-de-firme-conocimiento, que conoce a Brahman, alcanza la paz, el fin de toda la miseria de la existencia mundana. En pocas palabras, se convierte en Brahman ". (5)

Manonasha, entonces, se refiere a la muerte figurativa del ahamkara, el "pensamiento-yo" que se identifica con el cuerpo y la mente, etc. ("figurativa" porque no hay realmente nada que muera en realidad). Es la "muerte" en el sentido de que esta idea errónea se disuelve como resultado de ganar conocimiento del Sí-mismo. Pero es sólo una muerte metafórica. Más bien, habría que decir que la mente "se resuelve" en el Atman. Nada cambia realmente, al igual que la apariencia de la ola no cambia una vez que nos damos cuenta de que es sólo agua. La idea errónea (que yo soy el cuerpo-mente) estaba en la mente y el conocimiento del Sí-mismo también está en la mente. Este es el significado de "iluminación": el acontecimiento en el tiempo cuando la mente se da cuenta de que ya somos libres.

Así que no es verdad decir que la mente "destruida" no existe. Lo que debemos decir es que la mente no existe separada de su sustrato, Brahman. La mente es mithya, como todo lo demás. Sólo Brahman es real.

© 2012, Dennis Waite
Notas:
  1. Cuatro Upanishads. Swami Paramananda. Sri Ramakrishna Math, Madras, 1974. ISBN 81-7120-233-0, Parte 1, versículos 1-3.
  2. Critical Word-Index to the Bhagavad Gita, Prahlad C. Divanji, Munshiram Manoharlal Publishers Pvt Ltd 1993. ISBN 81-215-0545-3.
  3. Bhagavad Gita Home Study Course Vol. 2, Swami Dayananda Saraswati, Arsha Vidya Research and Publication Trust, 2011, ISBN 978-93-80049-39-7 (9 volúmenes).
  4. Bhagavad Gita, Nitya Chaitanya Yati, DK Printworld (P) Ltd, 1993. ISBN 81-246-0010-4.
  5. The Holy Geeta, Comentario por Swami Chinmayananda, Central Chinmaya Mission Trust, 1996. Sin ISBN.
  6. The Book of One, Dennis Waite, O-Books, 2010. ISBN 978-1-84694-347-8.
Fuente: Awakening Clarity Now