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Abhishiktananda ― Un cristiano advaitín (Parte 1)

por Celia Kourie y Alex Kurian hts theological studies 25 octubre 2011
Swami Abhishiktananda

En nuestra sociedad pluralista, las diversas tradiciones religiosas ofrecen una oportunidad para el diálogo interreligioso, que tiene como objetivo una apreciación y respeto por la integridad de las tradiciones individuales. Swami Abhishiktananda es un claro ejemplo de alguien que ofreció una alternativa a la exclusividad cristiana en su voluntad de participar en un estilo de vida inter-espiritual en el que las tradiciones místicas orientales y occidentales se consideran mutuamente enriquecedoras. Al optar por hacer de su propia vida un crisol para probar sus creencias y convicciones Abhishiktananda soportó pruebas y tribulaciones toda su vida. Su vida, en términos generales, se puede dividir en cuatro fases, a saber, la fase de "cumplimiento", con su típica mentalidad misionera triunfalista occidental, seguida de la fase de crisis gracias a su encuentro con la espiritualidad hindú. Esto lo llevó a la tercera fase en la que se atrevió a relativizar todas las conceptualizaciones como concreciones del Misterio inefable. Durante los dos últimos años de su vida, entró en la cuarta y última fase de liberación o "explosión" de todos los conceptos anteriores. Abhishiktananda habló de una experiencia, que él llamó ati-Advaita, o Advaitatita que es una experiencia de Unidad y Trinidad. Afirmó que los sabios de la India estaban en lo correcto al decir ni uno ni muchos, sino sólo decir no-dos, advaita, y no-uno, an-eka.

Introducción

Treinta y siete años han pasado desde que Abhishiktananda alcanzó su siempre apreciado Advaita Samadhi (unión no-dual) y llegó a inspirar a una generación de teólogos cristianos de la India. Su llegada a la India y el camino que se atrevió a elegir generaron poderosas corrientes, olas y ondulaciones en el subcontinente indio así como en todo el mundo. Durante los años 1960 y 1970, Bangalore se convirtió en el epicentro de mucha discusión y experimentación teológica, con los miembros del personal del Dharmaram College, St Peters Seminary y el Centro Nacional Bíblico, Catequético y Lirturgico (NBCLC) (1) tomando medidas audaces para desarrollar, promover y propagar una teología hindú-cristiana. Sin embargo, en la actualidad, la situación ha cambiado. Incluso esos movimientos que siguieron a lo largo de los últimos cuatro decenios, como la teología de la liberación y su perspectiva subalterna, la liberación de las mujeres y el movimiento Dalit, están ahora perdiendo impulso y vigor. Aunque diversas facetas de Orientalismo surgieron en algunos sectores, su impacto fue mínimo. Sin embargo, dado que en estos momentos estamos celebrando el centenario del nacimiento de Abhishiktananda ofrecemos una introducción a la vida y el pensamiento de Abhishiktananda y su contribución al diálogo religioso que se está realizando en el siglo 21.

Una breve biografía de Abhishiktananda

abhishiktananda joven

Swami Abhishiktananda nació como Henri Le Saux el 30 de agosto de 1910 en Saint Briac en Bretaña, Francia. A temprana edad sintió una vocación al sacerdocio y entró en el Seminario Mayor en Rennes en 1926. En 1929, a la edad de 19, escribió al maestro de novicios del monasterio benedictino de Santa Ana de Kergonan solicitando su ingreso y fue aceptado. Sin embargo, poco a poco se encontró con que la vida en la abadía no satisfacía su deseo de experimentar a Dios. Anhelaba un monasticismo aún más profundo. En 1934, se dio cuenta de que la vocación de su vida era viajar a la India. Parece que él creía que la India le ayudaría a llevar una vida de sencillez y le permitiría un mayor grado de renuncia en su monacato. Comenzó a prepararse mediante el estudio de los textos hindúes, que él creía que le ayudarían a comunicarse de manera efectiva con los miembros de la fe hindú. A pesar de su deseo de ir a la India, no se le concedió permiso para realizar consultas al respecto hasta 1945 y permaneció en la Abadía de Kergonan hasta 1948. Mientras trabajaba como bibliotecario de la abadía, tuvo la oportunidad de leer las obras de los Padres de la Iglesia, en particular las de los Padres Griegos y del Desierto, de quienes aprendió el camino apofático del misticismo. Entre 1946 y 1948, fue puesto a cargo de la enseñanza de los novicios en la abadía. Antes de esto, sin embargo, en 1942, Abhishiktananda escribió un manuscrito para su madre, titulado Amour et Sagesse [Amor y Sabiduría]. Era una meditación sobre la Trinidad, que consideraba el misterio más noble de la fe y en la que él se refiere a Dios como estando más allá del pensamiento. Como veremos durante el transcurso de este artículo, la doctrina de la Trinidad sigue siendo importante para Abhishiktananda, particularmente en su comprensión cristiana de la experiencia adváitica.

En 1947, Abhishiktananda escribió al obispo de Tiruchirapalli en la India, el monseñor Mendonsa, preguntándole sobre la posibilidad de ir a la India. En su carta Abhishiktananda indicó que buscaba "llevar una vida contemplativa, en la simplicidad absoluta del monacato cristiano primitivo y al mismo tiempo en la mayor medida posible conforme a las tradiciones del sanyasa hindú" (Stuart [1989] 1995: 12). El Padre Jules Monchanin, quien respondió a su carta en nombre del Obispo, también compartía una visión similar de un cristianismo hindú. Abhishiktananda conocía a Monchanin a través de sus artículos publicados, mientras Monchanin vio el deseo de Abhishiktananda de venir a la India como una respuesta de Dios y por lo tanto le animó a hacer el viaje. Abhishiktananda salió de Francia para la India en 1948, con el objetivo de iniciar un ashram cristiano para facilitar un verdadero cristianismo hindú. Junto con Monchanin, fundó un ashram en la orilla del río Kavery en Tannirpalli. El ashram fue llamado oficialmente "Saccidananda Ashram" o "Eremus Sanctissimae Trinitatis" [Ermita de la Santísima Trinidad]. Pero fue más conocido por el nombre de "Shantivanam" (Arboleda de la Paz). El ashram se regía por la regla benedictina, pero muchas de las costumbres hindúes también fueron incorporadas, incluyendo vestirse y actuar como un sanyasi (renunciante) hindú. El obispo, Mendonsa, fue un gran apoyo para el ashram desde su inicio. Él creía que el enfoque adoptado por Monchanin yAbhishiktananda permitiría que la Iglesia de la India fuera lo más legítimamente india como fuera posible, al igual que en épocas anteriores, donde la Iglesia fue capaz de articular el Evangelio a través del pensamiento y la filosofía griega y romana.

La visita de Abhishiktananda al ashram de Sri Ramana Maharshi (2) en enero de 1949 fue un punto de inflexión en su vida. Esta influencia fue poderosa; fue una:

... llamada que lo atravesó todo, desgarrándolo en pedazos y abriendo un abismo enorme ... Aunque estas experiencias eran nuevas, su dominio sobre mí era ya demasiado fuerte como para que alguna vez fuera posible que yo renegara de ellas.

(Abhishiktananda 1.979: 9)

A partir de ese momento trató de alejarse de la entonces prevaleciente actitud y teología cristiana de cumplimiento y triunfalismo, hacia una apreciación del Hinduismo por derecho propio. Estaba convencido de que la experiencia adváitica hindú del Sí mismo (Self) era fundamental para cualquier diálogo con el hinduismo. Trató de alcanzar la experiencia adváitica aceptando a Gnanananda Giri (3) como su Gurú. Pasando prolongados periodos de meditación en las cuevas de Arunachala en el sur de la India y en su ermita en Uttarkashi en el Himalaya, trató de vivir lo que él creía. Sin embargo, Abhishiktananda tuvo que luchar mucho para reconciliar su experiencia adváitica con su fe cristiana. Mientras continuaba su investigación experimental del Advaita, prefirió utilizar la terminología hindú para expresar su experiencia religiosa y, como tales, sus creencias como cristiano transformado (Friesen 1998: 31 a 38). Sin embargo, a veces tenía miedo de estar intercambiando sus creencias cristianas y arriesgando su salvación eterna por una experiencia ilusoria, un "espejismo" (Panikkar, 1998: 180). Sin embargo, en sus últimos años, Abhishiktananda se convenció de la autenticidad y la verdad de su experiencia adváitica. Poco a poco renunció a su sueño de una comunidad de monjes hindúes y cristianos; en cambio, se dedicó personalmente a ser un sanyasi que era al mismo tiempo cristiano e hindú. En 1971, mirando hacia atrás en el ashram, Abhishiktananda escribió: "La expansión en términos humanos, el éxito, los números no tienen importancia. Todo eso pertenece al ámbito de maya, la apariencia, y el monje sólo se ocupa de nitya, lo real" (Stuart [1989]1995: 108). En 1968, después de confiar el Shantivanam al Padre Bede Griffiths, un monje inglés que se había unido a él en la India, dejó el ashram para vivir la vida de un ermitaño en su ermita en Uttarkashi en el Himalaya, para no volver jamás.

abhishiktananda en cueva

Abhishiktananda siguió siendo un sacerdote católico hasta su muerte, aunque a veces solía participar en el culto hindú. En el momento de la aceptación de Marc Chaduc como su discípulo, organizó una iniciación (diksha) hindú-cristiana conjunta, dirigida por él mismo y Swami Chidananda, un monje hindú del ashram de Sivananda en Rishikesh. Fue durante el periodo con su discípulo en 1973 que Abhishiktananda recibió lo que él consideraba una experiencia adváitica definitiva. La intensidad de esta experiencia eliminó todas sus dudas. Pero también le ocasionó un ataque al corazón, que él consideró una "aventura". Tuvo más experiencias adváiticas, que, para él, confirmaban la validez de su experiencia inicial. Después de varios años de vida como ermitaño, y debilitado por el infarto de miocardio, murió el 7 de diciembre de 1973 en el asilo de ancianos de Indore.

Según Raimundo Panikkar, su colega y confidente, podemos descubrir cuatro etapas en el desarrollo de la vida, la experiencia y el pensamiento de Abhishiktananda (Baeumer 2000). La primera fase podría llamarse la fase de "cumplimiento". Él llegó a la India con una típica mentalidad occidental misionera y triunfalista. Estaba preparado para llevar la "carga" del Hombre Blanco (4) de educar, cumplir, salvar y ganar para Cristo las culturas y civilizaciones inferiores. La segunda fase fue la de la crisis, debido a su encuentro con la espiritualidad hindú, personificada en Sri Ramana Maharshi, que sacudió los cimientos de su teología de cumplimiento cristiana. Siendo un monje benedictino, afortunadamente, estaba abierto y estaba listo para escuchar. Las tensiones creadas por su encuentro con la espiritualidad hindú en su nivel más alto y más puro fueron en parte teológicas, en parte psicológicas y en parte espirituales. Durante esta etapa fue grandemente sorprendido y desgarrado por dos experiencias, dos "culminaciones", dos identidades, dos mundos de expresión religiosa, y, en sus propias palabras, "dos amores". Esto lo llevó a la tercera fase, en la que relativiza todas las conceptuaciones, particularizaciones y formulaciones como "namarupas" [nombre y forma], que él consideraba como concreciones del único, indescriptible, inefable Misterio. Durante los dos últimos años de su vida entró en la cuarta y última fase de liberación o "explosión" de todos los conceptos anteriores. Después de experimentar la "explosión" o "despertar", que eran sus propias palabras entrañables, lo vemos redefiniendo y re-identificando las "correspondencias", que él descubrió tanto al principio como al final de su experiencia. Lo que es fascinante es que la "explosión" que equivale a una liberación, no destruyó su fe en Jesús, sino que la transformó.

El nombre Abhishiktananda puede significar literalmente "la dicha de los ungidos" o "la dicha ungida", lo que implica una persona "cuya alegría es Cristo" o "que es la alegría de Cristo". La segunda interpretación iría más allá de la devoción a Cristo hacia una verdadera participación de la experiencia de Cristo (Panikkar, 1998: 19), que hace más justicia al énfasis de Abhishiktananda sobre la importancia de tener la misma experiencia que tuvo Cristo. La "unción" de Cristo fue su experiencia de Filiación con el Padre. Abhishiktananda equipara esta experiencia de Filiación con la experiencia adváitica hindú. A su juicio, esta experiencia es el objetivo más importante de la vida humana. Toda la vida de Abhishiktananda fue un diálogo entre sus tradiciones occidentales y las tradiciones orientales hindúes que él trató de comprender y experimentar.

La naturaleza de la experiencia adváitica de Abhishiktananda

Abhishiktananda entiende su experiencia como adváitica pero no monista, mientras que la interpretación occidental del Advaita ha sido a menudo monista. Abhishiktananda insistía que aunque la visión adváitica es la de "no dos" (no dual), la experiencia adváitica no es la de "sólo uno" (monismo). Él insiste en que la experiencia no es ni dvaita [dos] ni eka [uno] sino a-dvaita [no-dual] y an-eka [no-uno], lo que da valor tanto a la unidad como a la diversidad simultáneamente. La individualidad no es devorada o identificada con el Uno. Él habla de Advaita-aneka [ni dos, ni uno]. "... Dios mismo es a la vez uno y muchos en su misterio ― o más bien, para decirlo con mayor precisión, Él es no-uno, an-eka, ni tampoco no-dos, a-dvaita" (Abhishiktananda 1984: 135). La distinción entre el Advaita y el monismo es crucial para entender la visión de Abhishiktananda. Desempeña un papel importante en su intento de reconciliar el pensamiento hindú y el cristiano. El uso de Abhishiktananda del término an-eka también es fundamental para la comprensión de su visión. El monismo tiene una tendencia a negar y devaluar el mundo, lo que conduce a un "acosmismo" en las acciones. Sólo si el mundo de la diversidad tiene realidad, habría una base para una interacción más dinámica con el mundo. Una comprensión monista de la realidad, que insiste en que no hay nada más que Brahman, verá el mundo de la diversidad como maya [ilusión o irreal]. Una comprensión no-monista del Advaita puede revisar este punto de vista de maya, concediendo realidad a la diversidad, así como a la unidad. Abhishiktananda logra esto a través de la incorporación del concepto Shivaista (5) de sakti [poder] en su sistema de pensamiento. Trató de dar una visión más positiva de maya al considerarla en términos de la sakti, o energía de Dios. Esto equivaldría a una revisión de los conceptos hindúes clásicos de maya y sakti.

Abhishiktananda trató de describir su experiencia utilizando el lenguaje occidental, así como mediante el uso y la interpretación de las ideas hindúes. Hizo hincapié en la prioridad de la experiencia (anubhava) sobre los conceptos. Creía que todos los documentos y escrituras religiosas genuinas tienen su origen en la experiencia personal inmediata de los "veedores" o rishis. Abhishiktananda quiso reinterpretar el cristianismo sobre la base sólida de la filosofía advaita, al igual que los Padres de la Iglesia interpretaron el cristianismo sobre la base de la filosofía griega. Según Abhishiktananda, la experiencia adváitica de Jesús está igualmente disponible para todos los seres humanos. Él creía que los primeros Upanishads informan de una experiencia similar a la de Jesús, tal como se expresa en la declaración de Jesús de que él y el Padre son uno (Jn 10: 30; Wiseman 2006: 169). De acuerdo con el Advaita no-monista propuesto por Abhishiktananda, el mundo no es una ilusión. Según él, la interpretación monista del Advaita sólo se desarrolló en una etapa posterior, como resultado de la "dialéctica" de los discípulos de Sankara. Siguiendo las enseñanzas de su mentor y su inspiración, Gnanananda Giri, así como de Ramana Maharshi, hizo una distinción entre una experiencia de la consciencia pura (nirvikalpa o kevala samadhi) y una vuelta al mundo de la diversidad en sahaja samadhi. Sahaja samadhi es el estado del jivanmukta ― el que ha sido liberado, mientras que todavía vive en el cuerpo. Abhishiktananda creía que él había experimentado el sahaja samadhi y no el nirvikalpa samadhi, que era el ideal propuesto por Ramana Maharshi, a quien trataba de seguir. Abhishiktananda utilizaba el Advaita no-monista para reinterpretar las ideas cristianas clásicas como la de la Creación y la de la Trinidad. Kalliath (1996) defendió la posición adoptada por Abhishiktananda respecto al Advaita al afirmar:

El Advaita es a menudo mal interpretado o confundido como monismo, porque todo el mundo trata de entenderlo exclusivamente a través del Advaita-vada de Sankara, que es prominentemente monista por naturaleza. Abhishiktananda comprende el Advaita directamente de los Upanishads, junto con su experiencia cristiana sin apoyarse en ninguna escuela Vedanta.

(Kalliath 1996: 369)

Sin embargo, Ramana Maharshi, la inspiración detrás de Abhishiktananda, viene en defensa de Sankara, diciendo:

Sankara ha sido criticado por su filosofía de maya (ilusión) sin entender su significado. Él hizo tres declaraciones: que Brahman es real, que el universo es irreal, y que Brahman es el universo. No se detuvo en la segunda. La tercera declaración explica las dos primeras; significa que cuando el Universo se percibe aparte o separado de Brahman, la percepción es falsa e ilusoria. Lo que equivale a decir que los fenómenos son reales cuando se experimentan como el Sí mismo e ilusorios cuando se ven aparte del Sí mismo.

(Maharshi, citado en Osborne 1978: 16)

Abhishiktananda estaba absolutamente convencido de que la experiencia adváitica es inefable y él hablaba a menudo de esta dificultad de expresar lo inefable. Para él, cualquier descripción de lo inefable se encuentra en el ámbito de namarupa [nombres y formas]. El ir "más allá" de los conceptos, mitos y arquetipos era, para él, lo mismo que un retorno a la intuición original de la "Experiencia Inmediata". Abhishiktananda enfatizó que el Advaita no debe ser visto como una idea, porque la experiencia adváitica va más allá de todas las ideas:

El Advaita no es una idea. ¡Es! La luz brilla, el ojo parpadea, como dice el Kena [Upanishad]. ¿Entonces? Has entendido, o no has entendido... Si no has entendido, ¡es una pena! dice el mismo Upanishad. Si has entendido, te quedas callado, dice el Mundaka [Upanishad].

(Abhishiktananda, citado en Stuart [1989] 1995: 227)

A veces Abhishiktananda sigue este consejo, y dice que la experiencia adváitica es imposible de describir y que sólo puede ser indicada por el silencio: "No hay ningún pensamiento sobre el misterio que no sea ya namarupa. La experiencia en el momento original no se puede discernir excepto en un '¡Ah!' (Kena Upanishad 4,4)" (Panikkar 1998: 370). El énfasis de Abhishiktananda sobre el valor del silencio es lo más importante: es a partir de "la India eterna" que Occidente puede aprender el valor del camino apofático, el camino del vacío y la quietud (Abhishiktananda 1983: 41). Aunque el silencio era de primordial importancia en el pensamiento y la vida de Abhishiktananda, no obstante continuó valorando y promoviendo la oración litúrgica. Sin embargo, sostuvo que tiene que tener sus raíces en la experiencia contemplativa (Wiseman 2006: 170).

A veces, Abhishiktananda escribe acerca de la dificultad de expresar la experiencia adváitica, excepto en términos culturales:

Por supuesto que puedo balbucear algunas palabras. Pero eso nunca será más que algunos conceptos, estrictamente dependientes de mi entorno cultural, social, religioso y mental, de todo el desarrollo anterior de mi pensamiento y de mi consciencia.

(Abhishiktananda, citado en Panikkar 1998: 371) (6)

A pesar de su insistencia en la inefabilidad de sus experiencias, Abhishiktananda fue un escritor prolífico que con entusiasmo intentó conceptualizar y comunicar sus experiencias. De sus diarios y cartas personales, en particular, es evidente que él no alcanzó la experiencia adváitica al menos hasta 1972, el año antes de morir, y tal vez ni siquiera hasta que le vino su ataque al corazón en 1973. En 1953, cuando estaba en la cueva Arutpal Tirtham en Arunachala, escribió que había tenido más la idea del Advaita que la res [la cosa misma, la realidad]. Él escribió que no había tenido la propia experiencia:

De momento estoy jugando con el Advaita. Soy como alguien a punto de tomar un baño en el mar, quien se consuela sumergiendo un dedo del pie en el agua, y que pospone indefinidamente la inmersión completa que es lo único que le dará paz. Trato de entender mi Advaita como cristiano y occidental...

(Abishiktananda, citado en Panikkar 1998: 66)

En 1967, Abhishiktananda expresó el temor de que, a pesar de todo lo que había escrito, su supuesta experiencia podría no ser nada más que una proyección de su deseo de existir (besoin d'tre) (Panikkar, 1998: 294). En mayo de 1972, Abhishiktananda estaba en un ashram cerca de Rishikesh con su discípulo, Marc Chaduc. Mientras estaba allí, Chaduc tuvo una profunda experiencia espiritual y sólo fue en este momento que se disiparon las dudas de Abhishiktananda. Él escribió en su diario: "La experiencia de los Upanishads es verdadera, ¡lo sé!" (Panikar 1998: 348). El 23 de julio de 1973 escribió a Odette Baumer-Despeigne que él había experimentado el Despertar:

Es maravilloso pasar por esta experiencia que trae la plenitud de la paz y la alegría más allá de todas las circunstancias, incluso las de la muerte o la vida. ¡La vida nunca puede ser la misma desde que he encontrado el Despertar! Alégrese conmigo.

(Abhishiktananda, citado en Baumer-Despeigne 1993: 24)

Abhishiktananda describió ir más allá de todas las nociones como la "explosión" de nuestros conceptos:

Reitero que, si mi mensaje realmente ha de continuar, estaría libre de cualquier "idea", excepto por la forma del "excipiente". El Cristo que podría presentar será simplemente el YO SOY de mi (cada) corazón profundo, que puede mostrarse en la danza de Shiva o en el amoroso Krishna. ¡Y el reino es precisamente este descubrimiento... del "interior" del Grial!... El despertar es una explosión total. Ninguna Iglesia reconocerá a su Cristo o a sí misma después. ¡Y precisamente por esa (razón), a nadie le gusta el "hongo atómico"!

(Abhishiktananda, citado en Stuart [1989] 1995: 311)

Por último, también escribió lo siguiente a su hermana:

Fue una experiencia espiritual maravillosa. El descubrimiento de que el DESPERTAR no tiene nada que ver con ninguna situación, incluso la llamada vida o la llamada muerte; uno está despierto y eso es todo. Mientras esperaba en mi lado, en la frontera de los dos mundos, estaba magníficamente tranquilo, porque YO SOY, ¡no importa en qué mundo! ¡He encontrado el GRIAL! Y esta oportunidad extra de vida ―que es lo que es― sólo puede ser utilizada para vivir y compartir este descubrimiento.

(Abhishiktananda, citado en Stuart [1989] 1995: 308)

Notas:
  1. Dharmaram College es una casa de estudio principal de la Congregación CMI situada en Bangalore. Dharmaram Vidya Kshetram (DVK) es un Ateneo Pontificio para la enseñanza y formación superior, establecido por la Congregación para la Educación Católica, Vaticano, como un instituto independiente, facultada para otorgar grados, incluyendo la Licenciatura y el Doctorado en Filosofía y Teología, Licenciatura en Ley Canónica Oriental y Espiritualidad Formativa y Orientación. La Sociedad de Misiones Extranjeras de París (MEP) fundó el Seminario de San Pedro en Pondicherry en 1778. En 1934, MEP trasladó el seminario a Bangalore. El 6 de enero de 1976, la Congregación para la Educación Católica elevó el seminario al rango de facultad bajo el nombre de Instituto Pontificio de Teología de San Pedro. El NBCLC es una institución totalmente hindú establecida en Bangalore para promover y coordinar la renovación de la vida cristiana en la Iglesia de acuerdo con los principios establecidos por el Concilio Vaticano II.
  2. Sri Ramana Maharshi (30/12/1879 - 14/04/1950), es considerado como gran místico, nació en Tamil Nadu, India. A la edad de 16 años se marchó de su casa hacia Arunachala, una montaña en Tiruvannamalai, y vivió allí durante el resto de su vida. Recomendaba la auto-indagación como el camino más rápido hacia la liberación. Sri Ramana mantenía que la forma más pura de sus enseñanzas era el poderoso silencio que irradiaba de su presencia y calmaba las mentes de aquellos en sintonía con él. Él dio enseñanzas verbales sólo para beneficio de aquellos que no podían comprender su silencio. Aunque su enseñanza principal se asocia con el Vedanta Advaita, recomendaba el Bhakti (camino devocional) a los que veía que eran aptos para ello.
  3. Swami Gnanananda Giri nació en Managalapuri en Karnataka occidental. Tuvo su aprendizaje espiritual en Cachemira y finalmente se estableció en las inmediaciones de Arunachala. Murió en 1974.
  4. Ver el poema de Rudyard Kipling, "La Carga del Hombre Blanco".
  5. La pareja divina Siva-Sakti corresponde a dos aspectos esenciales del Uno. Siva, el principio masculino, representa los elementos constitutivos del universo, mientras que Sakti, el principio femenino, es la energía interior o la potencia dinámica inherente. Todo el universo se percibe como siendo creado, penetrado y sostenido por estas dos fuerzas fundamentales.
  6. Ver Katz (1978, 1983, 1992) para un análisis de la posición constructivista. La afirmación de Abhishiktandas parece dar peso al argumento de Katz. Sin embargo, con respecto a la filosofía mística en general de Abhishiktananda, sería más exacto localizar su enfoque general dentro de una posición esencialista más que en una constructivista. También ver Karuvelil (2010) para tener una interesante crítica de las opiniones de Katz.
Fuente: HTS Theological Studies