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Textos Advaita - Valmiki

Yoga Vasishta Sara (Extractos)

Atribuído a Valmiki, autor del Ramayana
Yoga Vasishta Sara

Bhagavan Sri Ramana Maharshi tenía en gran estima al Yoga Vasishta Sara, y acostumbraba a referirse a él. Incluso incorporó seis versículos al suplemento de sus Cuarenta versos sobre la realidad (Sat-Darshanam). Al igual que Ramana, otros sabios notables del siglo XX tuvieron gran aprecio por esta joya de la filosofía Advaita.

1. Desapasionamiento

Hasta el más ligero pensamiento sumerge al hombre en el pesar; cuando está vacío de todos los pensamientos, goza de una beatitud imperecedera.

Igual que experimentamos la ilusión de cientos de años en un sueño que dura una hora, así también experimentamos la broma de maya en nuestro estado despierto.

Feliz el hombre cuya mente es en su interior fría y libre del apego y el odio, y que contempla [este mundo] como un mero espectador.

Cuando las vasijas, etcétera, se rompen, el espacio de su interior deviene ilimitado. Así también, cuando los cuerpos dejan de existir, el Ser permanece eterno y desapegado.

Nada nace o muere en ninguna parte en ningún momento. Es sólo Brahman que aparece ilusoriamente bajo la forma del mundo.

El Ser es más extenso que el espacio; es puro, sutil, incorruptible y propicio. Siendo así, ¿cómo podría nacer y cómo podría morir?

2. Irrealidad del mundo

Igual que los árboles de la ribera de un lago se reflejan en el agua, así también todos estos objetos variados se reflejan en al vasto espejo de nuestro Conciencia.

Esta creación, que es un mero juego de la Conciencia, surge como la ilusión de una serpiente en una cuerda [cuando hay ignorancia] y llega a su fin cuando existe el conocimiento correcto.

Similarmente ciudades, casas, montañas, serpientes, etcétera, son todas a los ojos del hombre ignorante objetos separados. Desde un punto de vista absoluto, este [mundo objetivo] es el sujeto [el Ser] mismo; no está separado [del Ser].

Como nubes que de repente aparecen en el cielo claro e igual de repente se disuelven, el universo entero [aparece] en el Ser [y se disuelve en él].

Igual que la vasija [finalmente] vuelve al barro, las olas al agua y los ornamentos al oro, así también este mundo que ha surgido del Ser [finalmente] vuelve al Ser.

La serpiente aparece cuando uno no reconoce la cuerda y desparece cuando uno reconoce la cuerda. Del mismo modo, este mundo aparece cuando el Ser no es reconocido y desparece cuando el Ser es reconocido.

Es sólo nuestro olvido del Ser invisible el que hace aparecer el mundo, igual que [la ignorancia] la cuerda [hace aparecer] la serpiente.

3. Señales de la persona liberada

Igual que un cristal no se mancha por lo que se refleja en él, así un conocedor de la verdad no se ve realmente afectado por el resultado de sus actos.

Como una vasija vacía en el espacio, [el conocedor de la Verdad] está vacío tanto por dentro como por fuera, y al mismo tiempo está lleno dentro y fuera, como una vasija inmersa en el océano.

Aquel a quien ni gustan ni disgustan los objetos que ve, y que actúa [en el mundo] como quien está dormido, se dice que es una persona liberada.

La idea del Ser en el no Ser es esclavitud. El abandono de esa idea es liberación. No hay ni esclavitud ni liberación para el Ser siempre libre.

Oh Rama, no hay intelecto, no hay ignorancia, no hay mente y no hay alma individual [jiva]. Todo ello es imaginado en Brahman.

Para quien está establecido en lo que es infinito, Conciencia pura, beatitud y no dualidad sin cualificar, ¿dónde está el dilema de la esclavitud o la liberación, puesto que no hay una segunda entidad?

4. La disolución de la mente

La Conciencia, que no está dividida, se imagina objetos deseables y corre tras ellos. Es entonces conocida como la mente.

De este Señor Supremo omnipresente y omnipotente surgió, como olas en el agua, el poder de imaginar objetos separados.

Cuando se abandona [esto es, se disuelve] la mente, todo lo que es dual o único se disuelve. Lo que queda después de eso es el Brahman Supremo, pacífico, eterno y libre de la miseria.

5. La destrucción de las impresiones latentes

Igual que en un espejismo la idea del agua no se le ocurre a quien sabe [que es un espejismo], así las impresiones latentes no surgen en uno cuya ignorancia ha sido derruida al comprender que todo es Brahman.

Si uno comprende la unidad de las cosas en todas partes, siempre permanece tranquilo, interiormente frío y puro como el espacio sin el sentimiento del yo.

6. La meditación sobre el Ser

Yo, la Conciencia pura, sin mancha e infinita más allá de maya, veo este cuerpo en acción como el cuerpo de otro.

La mente, el intelecto, los sentidos, etcétera, son todos un juego de la Conciencia. Son irreales y parecen existir solo debido a la falta de discernimiento.

Estoy por encima de cualquier cosa; estoy presente en todas partes; soy como el espacio; soy aquello que [realmente] existe; soy incapaz de decir nada más allá de esto.

Que las imaginarias olas del universo se eleven o caigan en mí, que soy el océano de Conciencia infinita; no hay en mí aumento o disminución.

Qué maravilloso que en mí, el océano infinito de la Conciencia, oleadas de jivas [almas individuales] surjan, jueguen durante un tiempo y desaparezcan de acuerdo con su naturaleza.

El mundo que ha venido a la existencia a causa de mi ignorancia, igualmente se ha disuelto en mí. ¡Ahora experimento directamente el mundo como la beatitud suprema de la Conciencia.

7. El método de purificación

Oh Raghava, sé externamente activo pero interiormente inactivo, exteriormente un hacedor pero interiormente un no hacedor, y representa así tu papel en el mundo.

Quema el bosque de la dualidad con el fuego de la convicción "yo soy la Conciencia pura única", y permanece feliz.

Permanece siempre como Conciencia pura, que es tu naturaleza constante [esto es, verdadera] mas allá de los estados de vigilia, sueño y sueño profundo.

No seas aquello que es entendido ni aquel que entiende; abandona todos los conceptos y permanece siendo lo que eres.

Cuando hagas tu trabajo, hazlo sin apego, igual que un cristal refleja los objetos que se encuentran ante él [pero no se ve afectado por ellos].

La convicción de que todo es Brahman lo conduce a uno a la Liberación. Rechaza por tanto enteramente la idea de dualidad, que es ignorancia. Recházala enteramente.

8. La adoración del Ser

Oh Raghava, aquello por medio de lo cual reconoces sonido, sabor, forma y color, sabe que es tu Ser, el Brahman Supremo, el Señor de señores.

El conocimiento no está separado de ti, y aquello que es conocido no está separado del conocimiento. De aquí que no haya sino el Ser, y nada haya separado [de él].

"Todo es el Brahman único, la Conciencia pura, el Ser de todo, indivisible e inmutable"; reflexiona de este modo.

"No hay ni yo ni ninguna otra cosa. Solo Brahman existe, siempre lleno de beatitud por todas partes"; medita calmadamente sobre esto.

9. Exposición del Ser

Cuando deviene firme la convicción de que todo es la Conciencia semejante al espacio [es decir, que todo lo permea], el jiva llega a su fin como una lámpara sin aceite.

Igual que una sola cara es reflejada como muchas en un cristal, en el agua o en un espejo, así también el Ser [único] se refleja en los [muchos] intelectos [o mentes].

El Ser omnipresente, el sustrato de todo, no es diferente de la Conciencia refulgente, como el calor no es distinto del fuego. Solo puede ser experimentado [no puede ser conocido].

El Ser es Conciencia absoluta. Es puro darse cuenta, incorruptible, libre de todas las ideas de aceptación o rechazo, y no limitado por espacio, tiempo o género.

No hay ni esclavitud ni liberación, ni dualidad ni no dualidad. Solo hay un Brahman, siempre brillando COMO Conciencia.

La idea de una Conciencia y de un objeto de Conciencia es esclavitud; librarse de ella es liberación. La Conciencia, el objeto de la Conciencia y todo lo demás es el Ser; este es el quid de todos los sistemas de filosofía.

Aquí solo hay Conciencia; este universo no es sino Conciencia; tú eres Conciencia; yo soy Conciencia; los mundos son Conciencia; esa es la conclusión.

10. Nirvana

Tras eliminar todo como "esto, no", "esto, no", la Entidad [lit. estado] Suprema que no puede ser eliminada permanece. Piensa "yo soy eso", y sé feliz.

Cuando uno piensa "soy Conciencia pura", a eso se le llama meditación, y cuando se ha perdido incluso la idea de meditación, es samadhi.

El constante flujo de conceptos mentales relativos a Brahman sin el sentido de "yo", adquirido a través de una intensa práctica de auto-investigación [jnana] es lo que se llama samprajnata samadhi [meditación sin conceptos].

Aquello que es inmutable, propicio y tranquilo, aquello en lo que este mundo existe, aquello que se manifiesta como los objetos mutables e inmutables, eso es la Conciencia única.

(Traducción de Edit. Sirio)
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