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Libros - Wei Wu Wei

el resto es esclavitud

El resto es esclavitud

Detalles del libro:

Título: EL RESTO ES ESCLAVITUD
Subtítulo: La sabiduría del no-yo
Título Original: All else is bondage
Autor: Wei Wu Wei
Nº de páginas: 78
Editorial: Ediciones La Llave, D.H.
Año de edición: 2006
ISBN: 84-95496-54-2

Descripción:

"...Este libro nos presenta la visión de que el ser humano se siente ansioso acerca de su existencia. La causa de esta ansiedad es su fracaso en comprender que él no existe como un individuo separado y que, en consecuencia, tampoco puede hacer lo que desea por el mero hecho de así decidirlo. Esta comprensión —insiste el autor— no es nada misteriosa sino, por el contrario, muy obvia. Lo único que nos impide alcanzarla es, sencillamente, nuestra incapacidad para percibir lo evidente a causa de un reflejo condicionado que siempre nos lleva a mirar en la dirección equivocada."

The Personalist

"Las treinta y tres meditaciones que nos brinda el presente volumen convergen en un solo movimiento de simplicidad interna y soledad esencial que proporciona al meditador la oportunidad de formar parte de la verdad de las cosas y de los seres."

East and West

"La volición —afirma Wei Wu Wei— es la cadena psicológica que mantiene al individuo fenoménico confinado en su aparente esclavitud, puesto que la volición es el pseudosujeto tratando de actuar independientemente de la fuerza de las circunstancias, una pretensión cuyo absurdo resulta manifiesto.

Todas las enseñanzas de todos los Maestros de todas las escuelas de liberación consisten en "el intento de liberar al pseudoindividuo de las cadenas de la volición mediante el conocimiento, la práctica y la estrategia ya que, cuando se abandona la volición, desaparece la esclavitud."

La liberación de la esclavitud constituye el tema central de este libro y supone un intento de captar el espíritu del Tao, el sustrato primordial de todas las religiones."

World Buddhism

Prefacio

Nunca ha habido un tiempo en que el ser humano no haya tratado de escapar de la tiranía de la individualidad. Los métodos diseñados en Oriente para el logro de ese objetivo han alcanzado el rango de bellas artes, pero también cabe preguntarse si, al margen de las religiones organizadas, no hubiera sido mayor el número de personas que podrían haber roto los grilletes que los encarcelaban.

En Occidente, por el contrario, esa reintegración ha sido mucho más esporádica aunque, en los últimos años, está cobrando un auge creciente. Desgraciadamente, sin embargo, la dependencia técnica de la literatura orienta, traducida por eruditos cuyo conocimiento del lenguaje es mayor que su comprensión del tema, ha terminado erigiendo una barrera que torna más laborioso y prolongado el proceso de comprensión. Parece urgente, por tanto, reformular este tipo de enseñanza en un lenguaje más actual y acorde con nuestros procesos intelectuales.

Sin embargo, tal cosa no será posible si nos restringimos a los métodos discursivos que suelen utilizarse para la adquisición del conocimiento conceptual, puesto que la comprensión a la que aspiramos no es de naturaleza conceptual y, en consecuencia, tampoco parece adecuado denominarla siquiera conocimiento.

Tal vez esto explique la gran popularidad que han alcanzado libros tales como el Tao Tê King y, en menor grado, el Sutra del Corazón, el Sutra del Diamante y El conocimiento de la mente en su desnudez, de Padma Sambhava. Y es que, a pesar de la verborrea superflua con que ha solido disfrazarse la esencia de alguna de estas doctrinas, su intento de señalar directamente a la realidad —más allá de toda explicación— se dirige directamente al centro de la cuestión y permite que la mente desarrolle su propia visión. Una tesis demasiado elaborada siempre fracasará en este visi cometido, puesto que la comprensión que pretendemos queda muy lejos de cualquier abordaje externo y sólo puede alcanzarse mediante la mencionada indicación.

Es bastante dudoso que una presentación completamente nueva de la metafísica oriental o perenne sea ampliamente aceptada y seguida hoy en día. Probablemente sea necesario un estadio intermedio centrado en una presentación en términos actuales que se apoye en la autoridad de las ideas y los términos utilizados por los grandes maestros con los que las personas interesadas se hallan más o menos familiarizadas. Esa tarea, además, está cargada de problemas originados en el uso de términos —que han ido convirtiéndose en algo habitual— de origen fundamentalmente sánscrito, cuyo sentido coloquial fue aceptado indiscriminadamente por los primeros traductores y sigue utilizándose en la actualidad. Y es que, muy a menudo, el significado de estos términos difiere tanto del que se les atribuye en los textos originales que, en ocasiones, llega a ser exactamente el contrario. El hecho de que sigan utilizándose estos términos confusos carece de importancia para las pocas personas que comprenden a qué se refieren —quienes, por otra parte, consideran que ninguna palabra es adecuada—, pero constituye un serio obstáculo para el peregrino que se esfuerza en alcanzar la comprensión.

La inadecuación de los párrafos que siguen se debe a la insuficiencia expresiva del lenguaje. Sólo los ofrecemos con la esperanza de que la verdad que subyace en ellos pueda atravesar la niebla de su presentación y encender una chispa que acabe convirtiéndose en la llama de la realización.

Pido a los lectores que no busquen nada misterioso en este tema. Si las cosas fuesen tan sencillas, ¿no deberíamos ser ya todos budas? Así es, aunque la dificultad aparente sólo se debe a nuestros condicionamientos y, por otra parte, lo que se nos presenta como misterio sólo refleja nuestra ofuscación e incapacidad para percibir lo evidente a causa de un reflejo condicionado que siempre nos lleva a mirar en la dirección equivocada.

W.W.W.

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