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No trates de ser lo que ya eres

por Bentinho MassaroExtraído de: Insights Into Awareness (Cap. 13-14)
Bentinho Massaro

A la mayoría de nosotros nos han enseñado que para conseguir la Auto-Realización, tenemos que ser esto y lo otro, tal y cual. Por ejemplo, creemos que tenemos que concentrarnos, hacer asanas (posturas de yoga), usar técnicas, cambiar nuestros pensamientos, silenciar nuestra mente, o ser una persona completamente diferente por completo. Incluso podemos creer que tenemos que reorganizar toda nuestra estructura corporal y prepararla para todo. Podríamos creer que tenemos que meditar o despertar la energía kundalini. A muchos de nosotros incluso nos han enseñado a creer que vamos a necesitar muchas vidas para saber quiénes somos. Podemos creer muchas cosas...

Nada de esto es directo y nada de esto es necesario. Te lo prometo. Verás, ¡lo que estamos tratando de llegar a ser, ya lo somos!

Todo lo que hacemos, incluyendo todos los cambios y preparaciones que llevamos a cabo con nuestros cuerpos o patrones de pensamiento, todo eso tiene que ocurrir dentro de algo... y conocemos todos estos cambios, ¿verdad? ¿Por medio de qué criterio básico de conocimiento podemos conocer todos los cambios que aparecen en nuestra vida, como nuestra vida?

Tú sabes que tú eres antes de empezar a meditar y lo sabes después de haber meditado. Y lo sabes también durante la meditación.

Mi pregunta es: ¿Qué es eso, que conoce todos los estados de la mente, tanto antes, durante y después de cualquier tipo de acción que se haya llevado a cabo?

Todo lo que tratamos de hacer con el fin de acercarnos a ESO, ¡ya está ocurriendo en ESO! La Conciencia, es el espacio en el que se desarrolla toda la experiencia de la vida. Tú eres el cristalino conocedor de todas las experiencias. Incluso cuando piensas que no lo eres, ¡ese pensamiento y sentimiento nebuloso es una sensación conocida por TI, o ESO, o simplemente: la Conciencia!

¡Tú eres eso que conoce la ignorancia como también la iluminación!

Así que te pido que eches un vistazo a tu vida ahora mismo y veas qué ideas, tradicionales o no tradicionales, has podido adquirir a lo largo del camino y has empezado a aferrarte a ellas; tal vez incluso construyendo tu vida en torno a ellas.

¿Qué es lo que realmente crees en este momento? ¿Qué crees que necesitas para llegar a ESO? Averígualo e imagínate a ti mismo después de haber pasado por ese proceso de hacer lo que crees que necesitas. ¿Qué sería diferente? ¿Cómo te sentirías?

A continuación, la pregunta del millón: ¿Qué ha cambiado realmente que no tenga ninguna forma o definición? Por supuesto, tu experiencia puede haber cambiado, puedes sentirte mejor, es posible que tengas un cuerpo más flexible, es posible que tengas una mente más tranquila... pero ¿qué hay ahí mismo conociendo el nuevo tú? ¿No es la misma presencia sin forma que sabe que estás leyendo esto ahora mismo? ¿Qué es lo que hay aquí como conciencia espaciosa en la que tu vida ha cambiado? ¿Puedes relajar la mente y reconocer esta presencia?

Seguramente eso que conoce (o es testigo de) el cambio debe ser en sí mismo inmutable, ¿cómo podría entonces realizar un seguimiento de todos los cambios si también eso cambiara? Sólo algo que no se mueve, puede detectar el movimiento. Del mismo modo, solamente algo inmutable puede detectar el cambio.

Así que ya ves, no necesitas nada para llegar a ser ESO. No necesitas ser una persona mejor o haber alterado tus experiencias de vida y tus sensaciones para llegar a ser ESO. Basta con reconocer esa conciencia sutil que siempre está ahí...

No trates de ser super-consciente, sólo tienes que reconocer eso que ya sabe que tú estás aquí en este momento. No hay un solo momento en tu vida que no sea conocido automáticamente por algo indestructible e inmutable. Reconoce que algo está siempre consciente; incluso cuando estás confuso acerca de algún punto de vista o idea particular, y crees que no eres consciente... algo conoce eso también. Así que en lugar de tratar de convertirte en un complicado super-consciente-cuerpo/mente, simplemente relájate y reconoce lo que ya está inmutablemente presente como la fuerza conocedora de todas las experiencias.

Cada vez que descubras que te estás castigando por no ser bueno, espiritual, meditativo o incluso lo suficientemente consciente, sólo tienes que reconocer esa presencia sutil subyacente, que en ese mismo momento es ya consciente de cada pensamiento, sentimiento y estado de ánimo.

Libre de la necesidad de sensación

Obsérvate a ti mismo en este preciso momento... ¿Hay algún deseo, aunque sea sutil, de una nueva sensación, de un buen sentimiento? ¿Por qué estás leyendo este artículo? ¿Estás anticipando lo que voy a decir a continuación? ¿Estás esperando momentos de claridad, de paz, buenos sentimientos?

¿Quieres conocer la sorprendente naturaleza de tu ser? ¿Quieres conocer la libertad y el amor sin límites? ¿Quieres ser capaz de estar presente a cada momento y tener una gran compasión y comprensión para todo? ¿Quieres ser aliviado de tu infelicidad y ser completamente feliz?

- Entonces, sólo hay una cosa que "necesitas": Dejar de querer y desear ese buen sentimiento o nueva sensación que tú crees que está en algún lugar a la vuelta de la esquina.

Puedes "hacer" esto ahora mismo mientras estás leyendo esto, o mejor dicho, puedes renunciar a ese hacer sutil, a esa búsqueda sutil, Ahora Mismo... Simplemente relájate y observa la conciencia...

¿Te das cuenta? Hay un veer pacífico que está ahí sin tu esfuerzo. No depende del "tú" que piensas que eres, no depende en modo alguno del hacedor o de lo que se hace, simplemente está ahí de forma natural como el alma de todo lo que es. Nunca puedes no estar viendo.

Si sólo relajas tu necesidad de estar satisfecho a través de sensaciones y buenos sentimientos y te das cuenta de que eres naturalmente consciente, has descubierto lo que eres en el nivel más profundo de la vida misma.

Tú eres ese ver sin forma e indestructible, esa conciencia perfecta, que está aquí, seas consciente o no, como el trasfondo de todos los acontecimientos de la vida. Es la esencia inmutable de todas las experiencias cambiantes y no necesita ningún tipo de sentimiento o sensación con el fin de ser. Está libre de cualquier necesidad.

Acabas de tener una idea o sabor de tu verdadera naturaleza. Es tan simple como eso:

1) Observa que eres sutilmente impelido hacia el alivio, y que esperas encontrar ese alivio en una sensación, una experiencia.

2) Luego, al ver esto, déjalo estar, déjalo ser como quiera, simplemente ser.

3) Luego, simplemente date cuenta de que eres consciente sin ningún esfuerzo, y que incluso aunque surjan pensamientos, sigues siendo la conciencia sin esfuerzo. No puedes cambiar el hecho de que hay conciencia.

Así que simplemente descansa como eres, libre de creer en la necesidad subconsciente de alivio a través de la sensación, y date cuenta de que el único verdadero alivio que siempre encontrarás y que es accesible en todo momento, es tu presencia natural...

Así que en lugar ir sin pensar detrás de personas, lugares y cosas bajo la creencia de que las sensaciones que provienen de la asociación con ellos aliviará ese descontento que impulsa tu constante rueda de los deseos, simplemente date cuenta del trasfondo de ese deseo en el que el deseo se conoce su existencia: la Conciencia.

Simplemente sé. Deja de perseguir el alivio y date cuenta de que tú eres el alivio. Luego permanece con este veer pacífico, o repite la parte de dejar ir/ser y date cuenta de la parte de la conciencia, de modo que te acostumbres realmente a conocer, total y profundamente, que ese alivio/conciencia ya está siempre presente.

Solo comprométete a ver la paz que ya está presente y repite ese reconocimiento hasta que sea una segunda naturaleza para ti, para conocer bajo cualquier circunstancia, la indestructibilidad de la vida misma.

Tu primera naturaleza es la Conciencia ―Ser― que ya eres. Ahora realiza el simple acto de reconocer tu primera naturaleza, tu segunda naturaleza.

Relájate en este reconocimiento de la conciencia cada vez más, durante todas las apariencias diarias.