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¡Deja que la vida suceda!

por Bentinho Massaro, extraído de: Insights Into Awareness (Cap. 9)

La vida está sucediendo - ¡así que déjala!

Bentinho Massaro

Literalmente, todo lo que conocemos simplemente sucede. Por supuesto, podemos fingir por un tiempo que somos el hacedor de todo lo que sucede en nuestra vida personal, pero si se mira de cerca a cada momento nuevo, con una mente abierta, una percepción fresca, entonces veremos cómo todo lo que sucede, literalmente, hace precisamente eso: Sucede. Aparece. Desaparece.

Incluso cuando creemos que somos el hacedor de algo, incluso cuando estamos en el propio acto de hacer algo usando nuestros pensamientos/intenciones y el cuerpo, cuando nos damos cuenta de ello en ese momento, veremos cómo incluso eso que llamamos "hacer" está simplemente sucediendo como un proceso fenoménico aparentemente sin esfuerzo dentro de la conciencia siempre clara.

No hay ningún esfuerzo en cualquier apariencia de la Vida. La Vida no conoce el esfuerzo. La Vida simplemente sucede de manera natural y sin esfuerzo, momento a momento.

El esfuerzo es lo que nosotros mentalmente "sentimos" cuando separamos nuestro sentido del yo de la experiencia real y empezamos a pensar en la experiencia desde una distancia. Es sólo cuando creemos que somos el hacedor de nuestra vida, que sentimos el esfuerzo, el estrés y el miedo que vienen con ser un gerente de todo.

La relación entre el hacedor y la identidad personal

Cada vez que nos identificamos con un pensamiento acerca de lo que somos, nos convertimos automáticamente en el hacedor del proceso en cuestión. O al menos eso creemos/sentimos.

La Identidad personal y el sentido de ser el hacedor/gerente, son esencialmente una y la misma ilusión; un mero pensamiento-proyección. No estoy diciendo que el libre albedrío exista o que no exista, pero la creencia de que estamos limitados a nuestro sentido de ser el hacedor, es fundamentalmente falsa.

Tanto el sentido de ser un alguien y el sentido de ser el hacedor, se resolverán de forma natural en la Conciencia en reposo.

"Se resolverán en la Conciencia" significa simplemente que ambos sentidos se verán esencialmente como no-existentes por sí mismos; veremos que es simplemente un sentido derivado de nuestro proceso del pensamiento/creencia, y que ese proceso del pensamiento en sí, no es sino las percepciones relajadas que aparecen y desaparecen dentro de la conciencia.

Así que en realidad, no hay ni siquiera nada real que necesite resolverse, es en primer lugar pura ficción y esa es simplemente la forma en que lo vemos desde la conciencia/ser. Lo que podríamos llamar El Resolver de algo, es simplemente el claro ver de la propia naturaleza ya pura y libre. Nada tiene que hacerse acerca de nada.

El ver que el esfuerzo no existe, es libertad. ¡Todo lo que surge, es inmediatamente libre y se resuelve ya como conciencia pura!

La conciencia no tiene obstáculos

Nunca ha habido ningún obstáculo para la conciencia libre/Tú. La identidad personal, así como el sentido de ser el hacedor no tienen obstáculos tampoco, porque ambos pueden ser conocidos surgiendo en la conciencia libre en este momento... Y todo de lo que podemos ser conscientes, incluyendo nuestros pensamientos acerca de los obstáculos o nuestras sensaciones de ser o hacer, no puede ser un obstáculo para la conciencia, porque ¿qué es consciente de ellos? ¿Y esa conciencia que es consciente de ellos está de alguna manera aprisionada por estas simples ideas/sensaciones que aparecen dentro de la percepción de la conciencia?

Relájate y descúbrelo por ti mismo.

Ya ves ... la conciencia está siempre más allá de cualquier cosa que aparece dentro de su percepción. Está siempre presente como el conocedor incorruptible de todas las percepciones; y las percepciones en sí mismas, no son otra cosa que la conciencia.

Así que sólo hay el Uno Conocedor, expresándose dentro de su propia Unidad como formas aparentes. ¡Todo es libre desde el primer momento! No necesitas alterar, cambiar, suprimir o deshacerte de cualquier cosa que sientas que eres, ni necesitas adquirir, lograr, crear o esperar, para darte cuenta de que eres Ese Uno. Simplemente date cuenta de que todas estas sensaciones de "ser alguien, hacer algo, ir a algún lugar" ¡surgen como ideas ya libres dentro la la conciencia inmóvil e inmutable!

Deja que la vida suceda por sí misma sin esfuerzo

Podemos simplemente relajarnos. Realmente amigos, ¡todo lo que podríamos hacer realmente es relajarnos! Nos han enseñado, criado y auto-educado para creer que somos el hacedor, el gerente y organizador de todo.

Aunque no estoy ciertamente sugiriendo que la responsabilidad sea un mito que hay que eliminar o que nunca debemos "hacer" nada, simplemente podemos relajarnos mientras que la vida ―incluyendo el hacer y asumir la responsabilidad― sucede. Simplemente constata, a través de todas las sensaciones de ser el hacedor, o no ser el hacedor, que la naturaleza espaciosa libre y abierta de todo lo que surge está presente y suprema sin esfuerzo.

Incluso cuando estamos realizando con nuestras mentes y cuerpos una determinada tarea, todo eso está perfectamente sucediendo como uno con la vida misma, sin esfuerzo. Son sólo nuestros pensamientos acerca de lo que estamos haciendo los que pueden decirnos que existe el esfuerzo o que nos dicen que "nosotros" estamos realmente "haciendo" algo. Pero estos pensamientos también surgen y se disuelven sin esfuerzo como apariencias en el cielo dentro del cielo de la conciencia.

Deja que todo "hacer" suceda por sí mismo, incluso cuando estás activamente comprometido y centrado. Cuando estás activamente en un estado de hacer, simplemente observa cómo ese estado mental que está centrado en la realización o la creación de algo, también es un acontecimiento sin esfuerzo dentro de la conciencia. ¡Simplemente todo sucede por sí mismo sin intervención ni obstrucción! Incluso si aparece una obstrucción aparente, evoluciona y desaparece sin esfuerzo, ¡sin que se le pueda atribuir ningún significado o implicación en absoluto!

El resultado sin esfuerzo

En repetidas ocasiones, durante el día, constata que tu sentido del yo, con todos sus pensamientos y emociones a medida que aparecen continuamente, surge sin esfuerzo y sin tu ayuda e implicación.

Una y otra vez toma un momento para dejar que la vida suceda por sí misma. Simplemente sé consciente de cualquier situación que está ocurriendo en tu percepción en ese momento, y constata que esta situación sucede sin ningún hacer o esfuerzo en ella. Simplemente sucede, libremente, de forma espontánea, atemporal, sin significado o más implicación.

La vida se ocupa de sí misma muy bien, no necesita de tu creencia en el sentido de tú como hacedor. Se ha ocupado de sí misma perfectamente bien durante una eternidad intemporal y continuará haciéndolo durante toda la eternidad intemporal. Tú puedes simplemente relajarte con, y como, todo lo que se despliega por sí mismo.

No te sientas responsable de todo lo que sucede reflejándolo todo sobre un sentido ficticio del "yo", porque eso es sólo un juego de culpabilidad de pensamientos y sensaciones del "yo". Date cuenta incluso que esta sensación de ser alguien que es responsable de todo lo que hace/cree/sucede etc. ¡también surge/sucede sin esfuerzo! Todo, no importa lo aprisionado que se "sienta", puede ser admitido y reconocido que surge en, y por tanto como, la libertad misma.

No hay rigidez o "hacer" en ninguna parte, no existe una naturaleza individual sólida que se encuentre en alguien o en algo. Todo es la Vida Una ocupándose de sí misma.

Sabiendo que estás más allá, aunque intrínsecamente uno, de lo que sea que aparece sin esfuerzo como la Vida misma, surge una Libertad, Sabiduría y Compasión incondicionales, de ir con la corriente, ¡y te proporciona las mejores herramientas para ser el mejor hacedor que puedas ser! Parece una paradoja, ¿verdad?

Pues cuanto más seas consciente de descansar en tu esencia relajada, más paradojas aparentemente insuperables te encontrarás cuando se explican en palabras, y sabrás que es de una sola sabiduría armónica, más allá de la explicación.

Date cuenta de que no eres el hacedor; deja que la vida suceda por sí misma sin abandonar cualquier hacer como un acto o responsabilidad, y tus acciones serán libres y se convertirán en expresiones directas de tu libertad realizada.

Todo está simplemente sucediendo. Ve por ti mismo que ningún hacer es nunca "hecho" como tal. Sabiendo esto, deja que suceda una y otra vez hasta que todos los momentos sean naturalmente vistos como apariencias sin esfuerzo.