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Artículos Advaita - Ananda Wood (2003)

La Enseñanza de Sri Atmananda Krishna Menon

Prakriya 4b - Memoria y registro

por Ananda Wood publicado en Advaita Vision
Ananda Wood

Pregunta: Me he estado preguntando acerca de la memoria. Cuando uno mira los acontecimientos de la vida, se da cuenta de que "algo" siempre ha estado ahí, lo mismo, siendo consciente del acontecimiento. Lo que no puedo entender es cómo se "registra" el acontecimiento, aunque claramente es.
"Iluminado", en el momento presente, lo puedo entender, pero ¿cómo se registra? De alguna manera, parece como si el concepto del tiempo participa en esto, y mi entendimiento es que el conocer no es limitado en el tiempo.
No sé si mi pregunta tiene sentido....

Respuesta: La pregunta tiene correcto sentido, al menos para mí. Es una pregunta muy penetrante; pero correspondientemente difícil también. Se puede considerar a diferentes niveles. Si quieres un intento de respuesta simple que se concentre en el nivel del conocer, lee simplemente el párrafo siguiente, sáltate los once siguientes párrafos, y luego continúa en los tres últimos párrafos de este mensaje. Si quieres un intento intelectual más detallado, yendo más a través de los niveles de la mente, puedes leer los pasajes del medio.

En el nivel del conocer, como señalas, no hay tiempo. Así que no puede haber ninguna memoria o registro. No hay pasado, ni futuro, ni presente que se oponga a ellos. Sólo hay pura iluminación, por sí misma. Ahí es donde apunta tu pregunta, pero la pregunta y sus ideas deben disolverse completamente en el camino, antes de que el conocer atemporal al que apunta pueda ser alcanzado.

En el plano de las ideas limitadas en el tiempo, se da la paradoja que describes. Un testigo inmutable ilumina silenciosamente lo que acontece, con su luz siempre presente; pero ¿cómo puede hacer el registro que persista a través del tiempo? Cuando pensamos en la memoria, por lo general la explicamos a través de algún tipo de acción cambiante que impresiona los acontecimientos pasados sobre un registro objetivo. Como, por ejemplo, apuntando cosas sobre un trozo de papel; o guardando información electrónica en un disco de ordenador; o mediante la impresión de la actividad sensorial y su procesamiento electroquímico, en algún sistema nervioso en nuestros cuerpos y sus cerebros.

En realidad, si uno observa cuidadosamente cualquier registro objetivo, como escribir símbolos en un papel o hacer configuraciones codificadas en un ordenador electrónico o en un cerebro más sofisticado, estos registros no pueden resolver el problema de la memoria. Porque el registro tiene que ser interpretado por la mente ― con el fin de traer una pasada percepción, pensamiento o sentimiento a algún momento presente de la experiencia. Y para cualquier interpretación de ese tipo, está implícito un testigo permanente, que comparte en común la experiencia pasada y su actual recuerdo.

Para recordar un recuerdo del pasado, el mismo "yo" que está aquí ahora debe haber estado también allí en el pasado ― siento testigo de lo que pasó entonces y de lo que hoy es recordado. No tendría sentido la palabra "recuerdo" (recall) si no volviera a llamar de nuevo al mismo testigo. (1) Cuando se traen a la mente percepciones, pensamientos o sentimientos de otra persona, que no vienen directamente de la memoria, sino de una comunicación indirecta entonces es más dudoso de interpretar. Si se trata de dos testigos diferentes, no es apropiado el uso de "recordar" o "llamar de nuevo", sino más bien "anunciar" o "comunicar" de un testigo a otro.

Así que volvemos al mismo problema. ¿Cómo puede registrarse cualquier cambio por un testigo que no está en absoluto involucrado en ningún acto de cambiar, sino que sólo se mantiene igual? La respuesta es que el testigo no hace el registro. Sólo permite que el registro se haga, por su mera presencia que continúa a través de la experiencia.

El testigo no conoce desde ningún punto de vista cambiante en la mente, sino desde el trasfondo inmutable subyacente. Es de ahí que surgen las apariencias del mundo y de la mente. Surgen como sentimientos, pensamientos y percepciones ― cada uno de los cuales expresa consciencia, a través de la previa comprensión condicionada y la memoria acumulada del pasado.

Pero entonces, tan pronto como se expresa una apariencia, es interpretada y aceptada ― reflejándose a través de su percepción, pensamiento y sentimiento en la conciencia subyacente. Su forma aparente y propósito es percibido por los sentidos, su significado e importancia interpretados por el pensamiento, su calidad y valor juzgados por el sentimiento ― mientras es comprendida y regresa de nuevo a la consciencia silenciosa, donde se disuelve completamente.

A partir de esa misma consciencia silenciosa, los sentimientos, pensamientos y percepciones surgen y se expresan a través de un nuevo estado de comprensión y memoria. Y este nuevo estado incorpora la reciente apariencia que ha sido expresada desde la conciencia y se refleja de nuevo allí. Este ciclo de expresión y reflexión se sigue repitiendo a cada instante, produciendo la impresión de una mente con continua memoria y entendimiento que permite que sus percepciones, pensamientos y sentimientos acumulen un conocimiento cada vez mayor del mundo.

Pero, de hecho, la impresión es absolutamente falsa. En todo momento, el mundo es completamente recreado a partir de una consciencia en la que realmente no hay percepciones, pensamientos o sentimientos ni ninguna memoria o habituación o condicionamiento. En esa consciencia, no hay nunca tiempo para que se forme ninguna percepción. Tampoco hay ninguna memoria que continúe la formación de percepciones en información significativa.

En cada aparente momento, hay una creación instantánea del mundo ― en la que un objeto parcial se ve aparecer en el foco limitado de la atención mental, y el resto del mundo se imagina y concibe en el trasfondo de la experiencia. Y en este mismo momento, mientras su apariencia pasajera es interpretada y aceptada, ahí inmediatamente tiene lugar una completa destrucción del objeto aparente y de su mundo contenido.

Así que no hay memoria real, continuidad real, en los ruidosos destellos de la apariencia que se ve que continúan surgiendo de la consciencia y vuelven a desaparecer de nuevo. La única continuidad eterna e inmutable es el trasfondo silencioso donde el testigo siempre conoce. Esa es la única conexión entre diferentes momentos. Y es una conexión que destruye completamente todas las diferencias, de modo que no hay nada que conectar.

Al final, sólo hay una dirección apropiada para el razonamiento advaita. Siempre debe ser desde las apariencias a la verdad. No puede ser justamente al revés. La verdadera razón no puede derivar la verdad de las apariencias comprometidas de la mente y el mundo.

A tu pregunta acerca de la memoria se puede contestar sencillamente que no hay memoria real, sino sólo una apariencia engañosa mental de registrar y recordar. Donde hay verdadero registrar, no es mental. En cambio, hay una recuperación de lo que se percibe en el corazón. Eso es, literalmente, lo que se entiende por la palabra "record" (registro). "Re-" significa "volver" y "-cord" significa "corazón" (relacionado con "core" en inglés y "cor" o "cordis" en latín).

Así que registrar realmente significa recuperar o recobrar lo que es expresado en la profundidad del corazón, donde toda expresión se disuelve en el puro conocer que permanece inafectado a través de todo tiempo aparente. Ese es el verdadero registro del testigo silencioso.

 

En la distinción purusha-prakriti, el testigo es la consciencia sin acción de purusha. Y las apariencias que van y vienen son obra de prakriti o la naturaleza.

Aunque el testigo no actúa, todas las acciones son inspiradas por su presencia consciente. Surgen de sí mismo, de forma espontánea y natural, expresándose en las apariencias de la mente y el mundo. Este surgir de la expresión muestra las apariencias, que se ven por reflejo de la iluminación del testigo.

Cuando la iluminación se refleja de nuevo, cada apariencia física y mental es interpretada y regresa a la conciencia. Esta aceptación es el registro de las acciones de la naturaleza. Por cada acontecimiento o acción que aparece, su registro vuelve de nuevo a la profundidad del corazón ― a la consciencia misma, en la que toda acción aparente debe disolverse.

Notas:
  1. Aquí el autor está utilizando un juego de palabras en ingles con "recall" (recuerdo) ya que "call" significa llamar, por lo tanto "re-call" sería re-llamar o volver a llamar.
Fuente: Advaita Vision